Fotografía biomédica

biomedical photography

 

La fotografía de organismos vivos está dedicada a registrar y estudiar su nacimiento, desarrollo, procesos vitales, respuestas a tratamientos y causas de muerte.

Las fotografías pueden ser utilizadas en la investigación científica y análisis, o para diagnóstico y pronóstico de un estado.

La fotografía biomédica puede requerir sólo una cámara corriente y un flash, o complicadas instalaciones científicas y técnicas con materiales muy especializados.

Los sujetos varían desde formas microscópicas de vida hasta cualquier forma animal o humana.

Suelen ser realizadas por especialistas en cualquiera de las áreas de la ciencia (por ejemplo, por dentistas, biólogos, veterinarios o investigadores en general) o por un fotógrafo especializado y con cierto conocimiento de la materia médica o biológica de que se trate.

Las técnicas de fotografía biomédica se describen en otros artículos.

Véase también: Clínica, fotografía; Dental, fotografía; Estereoscópica, fotografía; Fotomacrografía; Fotomicrografía; Médica, fotografía; Micrografía electrónica; Radiografía; Termofotografía; Ultravioleta, fotografía con luz.

Biografía: EPF.

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Rodolphe Berthon

Ingeniero y óptico astronómico francés. (Fechas desconocidas).

 

Rodolphe Berthon perfeccionó el proceso de pantalla lenticular aditiva, que fue patentado originalmente por Keller-Dorian en 1908, comercialmente disponible desde entonces como Kodacolor (1928) y Agfacolor (1931) para cine de aficionados, utilizado también desde 1936 en cine comercial. Sigue leyendo

Autorradiografía

autoradiography

 

Procedimiento fotográfico para registrar la distribución y emplazamiento de materia radiactiva presente en una muestra.

 

La base de este procedimiento consiste en colocar una muestra, por ejemplo, una hoja de planta o un corte histológico que contengan materia radiactiva en contacto con una emulsión fotográfica adecuada. Después de su exposición y revelado, la capa fotográfica revela el emplazamiento del material radiactivo que esté presente en la muestra. La imagen obtenida de este modo recibe el nombre de autorradiografía.

Los distintos procedimientos existentes pueden dividirse, por razones de comodidad, en los que se aplican a la macroautorradiografía y los que tienen aplicación a la microautorradiografía. El primero se utiliza para registrar la distribución de la radiactividad, por ejemplo, en la piel de un pez o en una placa metálica. La microautorradiografía se usa para estudiar el emplazamiento de materia radiactiva en el interior de una diminuta célula biológica, en cuyo caso es precisa una alta resolución.

 

Macroautorradiografía.

Una aplicación sencilla de este procedimiento es el estudio de la distribución de materias radiactivas en una hoja vegetal. Si durante algún tiempo se alimentó una planta con una solución que contuviera fósforo radiactivo (P³²), éste habrá sido absorbido por el tallo y las hojas de la planta. En tal caso la planta se pone en contacto con una película rápida para rayos X, dándole una exposición de algunas horas, de preferencia en un depósito donde se haya practicado el vacío, a fin de obtener un contacto intimo entre la muestra y la película. El fósforo radiactivo se descompone con la emisión de electrones de alta velocidad, exponiendo así la capa fotográfica y haciendo revelables las porciones expuestas. El resultado indica el emplazamiento y concentración relativa del fósforo radiactivo dentro de la planta en conjunto, o en el interior de la estructura de una hoja.

 

Microautorradiografía.

Probablemente, el sistema más usado en microautorradiografía es la técnica de la separación. Existen actualmente emulsiones autorradiográficas especiales separables, que emplean una emulsión de tipo de pista nuclear. La ventaja de la capa separable de emulsión está en que puede ponerse en contacto muy intimo con la muestra, permitiendo de este modo una alta resolución, lo cual es favorecido por la compacidad con que están dispuestos los granos en una emulsión del tipo de pista nuclear. Dado que una capa separada tiene un espesor de unas 5 micras, se deteriora fácilmente y es difícil manipularla; por ello va reforzada por una capa de gelatina de 10 micras de espesor, depositada en un soporte temporal de vidrio. Entonces pueden separarse a la vez las dos capas de su soporte. Se recorta una porción de la capa de emulsión suficiente para cubrir una sección histológica en un portaobjetivos de microscopio con un margen de por lo menos 1,25 cm a su alrededor. El portaobjetivos con la muestra que contiene el material radiactivo se coloca entonces en el fondo de una cubeta de vidrio llena de agua destilada. Entonces la emulsión y su soporte de gelatina se separan de la placa de vidrio y se disponen en la superficie del agua con el lado de la emulsión enfrentado a la muestra. Al hincharse, al cabo de 3 ó 4 minutos, el compuesto emulsión-gelatina se arruga primeramente y luego se extiende quedando plano. Entonces se le debe sacar del agua, lo cual se realiza elevando el portaobjetivos que hay en el fondo. Después de secar la muestra con la capa de emulsión superpuesta, se coloca en una caja hermética a la luz para proceder a su exposición, la cual puede durar entre unos días y varias semanas, dependiendo de la actividad del radioisotopo y de su vida útil media.

El revelado se realiza con la tapa de emulsión en contacto permanente con la muestra. Entonces se puede observar la autorradiografía bajo un microscopio cuando se superpone a la muestra. Este procedimiento permite la exacta alineación de la imagen autorradiográfica con los detalles microscópicos de la muestra. Se puede lograr una resolución del orden de 1 a 2 micras bajo las más favorables condiciones geométricas. El requisito básico de que una muestra delgada se ponga en estrecho contacto con una capa delgada de emulsión puede lograrse también de otras maneras. Entre ellas figura la de montar las secciones directamente sobre la capa de emulsión, revestir dichas secciones montadas con una emulsión liquida, o bien sumergirlas en la emulsión.

 

Aplicaciones.

En biología, la autorradiografía ha resultado ser de gran valor en estudios del metabolismo de las plantas y los animales, así como en investigaciones de lo que ocurre durante la mitosis y en la distribución de átomos marcados en cromosomas, y en otras muchas ramas.

Más recientemente le ha dado nuevo estímulo la síntesis de una variedad de compuestos orgánicos con hidrógeno radiactivo (H³) que pueden utilizarse en investigaciones celulares.

En ingeniería, la autorradiografía puede utilizarse como instrumento para estudios de problemas de lubricación, en los cuales puede estudiarse de este modo el paso de materias radiactivas de una superficie a otra. También puede estudiarse el grado de segregación de pequeñas cantidades de materias extrañas que contengan trazadores, por ejemplo en el acero, o la uniformidad de distribución de ciertos átomos marcados en un metal.

Por razón de la acción acumuladora de la capa fotográfica, la autorradiografía es a menudo preferible al uso de los contadores Geiger o de centelleo, principalmente si se necesita una elevada resolución en el registro simultáneo de la distribución de materia radiactiva en el interior de varias muestras.

 

Véase también: Radiografía industrial; Radiografía médica; Física nuclear; Película para rayos X.

Biografía: EFF.

 

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Banda sonora

soundstripe

 

Banda sonora

Para el registro de sonido se aplica sobre la película cinematográfica una delgada capa de óxido magnético ferroso-férrico que forma la banda sonora.

Esta banda sonora es una pista estrecha, que generalmente va extendida a lo largo del borde de la película opuesto a las perforaciones.

Puede también aplicarse una segunda banda magnética más estrecha junto a las perforaciones, cuya función consiste en permitir un bobinado uniforme de la película, por lo que se llama banda de compensación.

Las películas cinematográficas de 16 mm y Super-8 para cámara pueden suministrarse con pista sonora incorporada, para grabación directa del sonido ambiente durante la filmación.

Es posible incorporar la banda de sonido a las películas mudas una vez procesadas, e incluso después de montadas, para añadirles posteriormente grabación de sonido.

 

Véase también: Sonido magnético para películas de cine.

 

Biografía: EPF.

 

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