redevelopment
Proceso de conversión de las sales de plata de una imagen decolorada, en plata metálica, mediante un segundo revelado.
El blanqueo seguido de revelado es un método útil de mejoramiento de negativos y copia, sobre todo para suavizar negativos excesivamente contrastados y mejorar el color en las copias.
Biografía: EFF.
Doble revelado de negativos.
El contraste, densidad y granulado del negativo pueden ajustarse mediante un blanqueo previo en un blanqueador halogenizador y volviendo a revelar.
Un blanqueador adecuado es:
| Permanganato potásico | 1,5 gr. |
| Cloruro sódico | 50 gr. |
| Acido sulfúrico concentrado | 5 cm³ |
| Agua hasta completar | 1.000 cm³ |
En lugar de cloruro sódico y ácido sulfúrico pueden emplearse 50 cm³ de ácido clorhídrico concentrado.
El negativo se sumerge en esta solución hasta que queda completamente decolorado. A continuación se le traslada a una solución al 5% de bisulfito sódico que contiene un 0,1% de hidróxido sódico.
El negativo está entonces listo para revelarse.
| Sulfato de cobre, cristales | 100 gr. |
| Cloruro sódico | 100 gr. |
| Acido sulfúrico concentrado | 25 cm³ |
| Agua hasta completar | 1000 cm³ |
El negativo se sumerge en la solución de blanqueo hasta que toda la imagen queda blanca, después de lo cual debe lavarse antes de revelar.
El segundo revelado se hace en un revelador suave de metol, con luz artificial blanca o luz de día. Cuando la imagen es suficientemente densa, el negativo se fija y lava en la forma corriente.
La imagen final puede hacerse más suave y clara que el original sacando el negativo de la solución antes de que se haya revelado completamente.
También puede convertirse la imagen en otra de grano más fino volviendo a revelar el negativo a la densidad necesaria en un revelador de para-fenilenodiamina en lugar de un revelador de metol.
Aquí también el intervalo general de contrastes puede reducirse sin que afecte mucho a la gradación de las grandes luces, o a las sombras. Primeramente el negativo se blanquea en parte en uno de los baños citados. El blanqueo se interrumpe cuando las sombras y los medios tonos inferiores aparecen completamente blancos, pero las grandes luces están todavía parcialmente negras. Éstas se reducen después en un reductor de permanganato que no afecta a las sombras blanqueadas. Finalmente se revela el negativo de nuevo en un revelador normal.
Doble procesado de copias.
El objeto de dar un segundo revelado a las copias es generalmente mejorar el color de la imagen. Esto puede ser deseable si las copias se hubiesen revelado previamente en un revelador pasado. Pueden blanquearse con la solución dada para el negativo anteriormente o en un baño consistente de partes iguales de ferricianuro potásico y bromuro en unas veinte partes de agua.
Tan pronto se observa la desaparición de la imagen, se lava la copia durante media hora con agua corriente. A continuación se revela con un revelador fresco y con iluminación normal débil. Finalmente, se fija la copia y se lava en la forma corriente.
Biografía: EFF.
Existen métodos alternativos a este proceso, con el fin de controlar el contraste.
Actualmente seria adecuado escanear el negativo, es decir digitalizarlo, y luego utilizar un editor de imágenes con el fin de lograr el contraste deseado.
Posteriormente imprimir digitalmente un negativo escala 1:1 para la copia deseada y continuar con un proceso analógico. También podría imprimirse a partir del archivo digital en una impresora de alta definición.
Biografía: PPP.