flash powder
Hasta la introducción de la lámpara de flash, la única fuente de luz autónoma para fotografía de noche o en interiores se obtenía quemando magnesio en forma de cinta o de lámina, o más corrientemente en polvo.
El polvo de magnesio se mezclaba con productos químicos que le ayudaban a arder con más facilidad.
El polvo se colocaba en una bandeja a la cual se la encendía por medio de un chispazo obtenido con una rueda áspera y un pedernal o también por una mecha encendida en contacto con el polvo, o por un elemento calentado eléctricamente por una pila.
En su última forma se ofrecía como «Cápsula de destello» o «Cápsula de flash», una versión de mayor seguridad para los usuarios y las personas fotografiadas y que además producía menos humo. Se disparaba por medio de una pila.
Los polvos de destello fueron reemplazados, primero por las lámparas de flash de un solo uso y luego por los equipos de flash electrónico.
Los polvos compitieron con las primeras lámparas de flash de un solo uso, en aquellas ocasiones en las cuales su utilización presentaba ciertas ventajas, por ejemplo, cuando se necesitaba en una zona una iluminación mucho mayor que la que podía cubrir la lámpara de flash más grande.
Las iluminaciones mayores se podían conseguir con mayor cantidad de polvo (haciendo que quede el polvo extendido sobre la bandeja, en lugar de ponerlo en montoncitos). Cuando se utilizaban con este fin, resultaban más baratos que las lámparas de mayor tamaño.
NdelE: Regulaban la intensidad aumentando la cantidad de polvo, lograban una explosión superior, más luz y mas humo.
Los polvos de flash que se ofrecían comercialmente, se suministraban en dos envases. Uno de ellos contenía el polvo de magnesio y el otro el compuesto para la ignición. En interés de la seguridad, estos dos polvos debían mantenerse separados dentro de su envase hasta el momento de tener que utilizarlos.
Cuando ya se les había mezclado, debía procederse con gran cuidado para impedir que el polvo pudiera humedecerse o que formará terrones. En el caso de formarse, debían ser eliminados del conjunto, ya que se corría el riesgo de que salieran disparados de la bandeja y produjeran daños materiales o heridas a las personas.
El polvo de flash debía manipularse con sumo cuidado, ya que era susceptible de producir quemaduras graves a las personas y en los objetos, e incluso provocar un incendio. En muchos lugares fue prohibido su empleo.
Medidas de seguridad.
En el caso de que quisieras experimentar con este método de iluminación artificial debes extremar las medidas de seguridad.
El polvo de flash no debe ser utilizado con los obturadores provistos de sincronización para el flash.
Debe tratarse como un explosivo. Nunca se deben verter los polvos directamente desde el envase a la bandeja, sino sobre una hoja de papel y de ahí a la bandeja, colocando inmediatamente la tapa sobre los envases.
Si el polvo no arde sobre la bandeja, se vuelve otra vez al papel, antes de investigar la causa. Si la mecha parece haber fallado, no se debe aproximar a tocarla hasta que realmente se haya consumido. Se debe conservar esta bandeja alejada de muebles y cortinas, protegiendo todo el entorno y las personas.
Ignición.
El polvo de flash es preciso que se dispare en el instante deseado. Puede servir una bandeja grande sobre la cual se ha extendido la cantidad necesaria de polvo. Se hace la exposición colocando la mecha sobre el polvo y prendiéndola con un fósforo o un encendedor de cigarrillos.
Cuando se va a quemar una gran cantidad de polvo, se puede dividir éste para que produzcan destellos más pequeños en diferentes momentos, uniendo los diferentes grupos sobre la bandeja con la mecha de disparo. Obliga a un mayor tiempo de obturación.
Sincronismo.
No existía un mecanismo de sincronización. Como las películas o placas eran muy lentas y las exposiciones con polvo de flash se realizaban en interiores, el fotógrafo oprimía el obturador y le daba la orden al asistente de iluminación de disparar en «Flash de Magnesio». Con el entrenamiento adecuado, podían utilizarse tiempos de exposición de dos segundos. En un ambiente oscuro para la sensibilidad de la placa, la única luz de exposición era el «Magnesio».
Cantidad.
La cantidad necesaria de polvo depende de la distancia del sujeto u objeto a iluminar, del tono de las paredes, de si hay luz u oscuridad, de la calidad de polvo y de la sensibilidad de la película.
Como indicación que puede servir de base para ensayos posteriores, se puede utilizar una película pancromática de 100 ISO, con el sujeto a 4 metros de distancia y utilizando diafragma 4, en un ambiente de paredes claras, sería suficiente iniciar con un gramo de polvo.
La idea sería ir aumentando de a un gramo hasta lograr la exposición correcta.
Supongamos que lográramos la exposición adecuada con tres gramos, a una distancia de cuatro metros y con diafragma 4, el número guía para tres gramos de polvo seria 8.
Véase: Técnica del flash; Fuentes de luz.
Biografía: EFF.
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