alquimista, filósofo y fraile ingles. (1214-1294).
Roger Bacon, un alquimista, filósofo y fraile ingles, fue un precursor en física experimental; conocía a fondo las lentes convexas e inventó el cristal de aumento. Por escritos árabes conocía el principio de la cámara oscura, pero no la invento. Explicó el arco iris, la perspectiva y las mareas.
Bibliografía: EFF.
Estatua de Roger Bacon en el Museo de Historia Natural de Oxford.
Foto: Michael Reeve / MykReeve.
Roger Bacon fue un filósofo, protocientífico y teólogo escolástico inglés, de la orden franciscana.
Es conocido por el sobrenombre de Doctor Mirabilis (‘Doctor Admirable’, en latín).
Inspirado en las obras de Aristóteles y en autores árabes posteriores como Alhazen, puso considerable énfasis en el empirismo y ha sido presentado como uno de los primeros pensadores que propusieron el moderno método científico.
La obra principal de Bacon, el Opus Maius, fue enviada al Papa Clemente IV en Roma en 1267 a petición del mismo Papa.
Aunque la pólvora se inventó y describió por primera vez en China, Bacon fue el primero en Europa en registrar su fórmula.
Biografía.
Se piensa que Bacon nació cerca de Ilchester en Somerset, aunque según algunos fue en Bilsey, Gloucester. La fecha de nacimiento es igualmente incierta, 1213 o 1214, o 1215.
La única fuente es su afirmación en el Opus Tertium, escrito en 1267, que enuncia: «cuarenta años han pasado desde que aprendí el alfabeto». La fecha de 1214 supone asumir que habrían pasado 40 años desde que se matriculó en la escuela a la edad de 13, por lo que la fecha de nacimiento sería más probable alrededor de 1220.
Parece que la familia de Roger Bacon era acomodada, pero durante el tormentoso reinado de Enrique III de Inglaterra perdieron sus propiedades y varios miembros de la familia fueron desterrados.
Roger Bacon estudió en Oxford, donde leyó a Aristóteles. No hay evidencia de que obtuviera un doctorado —el título Doctor Mirabilis fue póstumo y figurado.
Viajó a Francia en 1241, a la Universidad de París, entonces el centro de la vida intelectual de Europa, donde la enseñanza de Aristóteles, hasta ese momento prohibida porque Aristóteles era solo accesible a través de comentaristas islámicos, había sido recientemente reiniciada.
Estudios de óptica de Bacon.
Tras completar sus estudios, fue profesor de artes en esta universidad, entrando en contacto con Alejandro de Hales y Guillermo de Auvernia.
En 1247 retornó a Oxford y estudió durante muchos años, omitiendo mucha vida social y académica. Allí fue discípulo de Roberto Grosseteste y Adam Marsh.
Encargó costosos libros, que tenían que ser copiados a mano en ese tiempo, e instrumentos. Posteriormente se hizo franciscano.
Roger Bacon probablemente tomó los hábitos en 1253, después de 10 años de estudio que le habían dejado física y mentalmente exhausto.
Las dos grandes órdenes, franciscanos y dominicos, habían empezado a conducir la discusión teológica. Alejandro de Hales lideraba a los franciscanos y Alberto Magno y Tomás de Aquino a la orden rival.
La habilidades de Bacon fueron pronto reconocidas, y se benefició de la amistad de hombres eminentes como Adam Marsh y Roberto Grosseteste, obispo de Lincoln. En el curso de su enseñanza e investigación realizó y describió varios experimentos.
Vida y trabajos.
El entrenamiento científico que Bacon había recibido le mostró los defectos del debate académico existente. Ninguno de los profesores aprendía griego. Aristóteles era conocido solamente a través de malas traducciones; lo mismo era cierto para las Sagradas Escrituras.
La ciencia física no estaba dirigida por experimentos a la manera aristotélica, sino por argumentos basados en la tradición.
Roger Bacon se retiró de la rutina escolástica y se hizo devoto del estudio de las lenguas y la investigación experimental.
El único profesor que respetaba era Peter Peregrinus de Maricourt, autor del célebre tratado De Magnete, custodiado en la Biblioteca Imperial de París. El contraste entre la oscuridad de ese hombre y la fama de la que se beneficiaban los jóvenes doctores despertó la indignación de Roger Bacon.
En la Opus Minus y Opus Tertium arremete contra Alejandro de Hales y otro profesor que, dice, adquirieron su aprendizaje por enseñar a otros, y adoptó un tono dogmático, que originó que fuese recibido en París con aplausos, como alguien igual a Aristóteles, Avicena o Averroes.
Bacon fue siempre fiel a sus opiniones, mantenía lo que creía que era verdad y atacaba a quien estaba en desacuerdo, lo que le causó repetidamente grandes problemas.
Proscripciones.
En 1256 fue designada una nueva cabeza de la rama científica de la orden franciscana: Richard de Cornwell, con quien Bacon había estado fuertemente en desacuerdo en el pasado.
Roger Bacon fue trasladado a un monasterio en Francia, donde durante cerca de diez años solo pudo comunicarse con sus colegas intelectuales mediante escritos.
Relación con el papa Clemente IV.
Roger Bacon escribió al cardenal Guy le Gros de Folques, que se interesó por sus ideas y le pidió que escribiese un tratado completo. Bacon, que estaba restringido por una regla de la orden franciscana que le prohibía publicar trabajos sin un permiso especial, inicialmente dudó.
El cardenal se convirtió en el papa Clemente IV y urgió a Bacon a que ignorase la prohibición y escribiera el libro en secreto.
Bacon lo hizo y envió su trabajo al papa en 1267, el Opus Maius, un tratado sobre las ciencias, incluida la gramática, lógica, matemática, física y filosofía.
Fue seguido el mismo año por el Opus Minus, también conocido también por Opus Secundum, sumario de los principales pensamientos de su primer trabajo.
En 1268 envió su tercer trabajo al Papa, el Opus Tertium, que murió ese mismo año, aparentemente antes de ver, incluso, al Opus Maius, aunque sabía que el trabajo había llegado a Roma.
Cárcel.
Roger Bacon cayó en desgracia y fue más tarde encarcelado por la orden franciscana en 1278 en Ancona, por su difusión de la alquimia árabe y, sin duda, también sus protestas por la ignorancia e inmoralidad del clero favorecieron acusaciones de brujería.
Supuestamente permaneció en prisión durante diez años, hasta que la intercesión de un noble inglés promovió su liberación.
Sobre este episodio, la famosa Historia de la Ciencia de David C. Linberg, mencionado por James Hannam, dice:
«su encarcelamiento, si es que ocurrió, que es dudoso, probablemente fue consecuencia de sus simpatías por el ala radical «de pobreza» de los franciscanos, una cuestión completamente teológica, más que de cualquiera de las novedades científicas que pudo haber propuesto».
Roger Bacon murió, sin seguidores distinguidos o discípulos y fue rápidamente olvidado durante mucho tiempo.
En sus escritos, pide una reforma de los estudios teológicos. Proponía poner menos énfasis sobre cuestiones filosóficas menores, como en el escolasticismo. En su lugar, la Biblia debería volver al centro de atención y los teólogos estudiar las lenguas en que sus fuentes originales fueron escritas.
Roger Bacon entendía varias lenguas y lamentó la corrupción de las Sagradas Escrituras y los trabajos de los filósofos griegos por numerosas malas traducciones y malas interpretaciones.
Urgió a todos los teólogos para estudiar intensamente todas las ciencias y añadirlas al currículum universitario.
Poseía uno de los intelectos más autorizados de su tiempo, y a pesar de todas las desventajas y desalientos que sufrió, hizo muchos descubrimientos y acercó muchos otros.
Roger Bacon rechazó el seguimiento ciego de las autoridades precedentes, tanto en el campo del estudio teológico como en el científico.
Roger Bacon es considerado por algunos como el autor del Manuscrito Voynich, debido a sus estudios en los campos de la alquimia, astrología y lenguas. A Bacon también se le atribuye el manual de Alquimia Speculum Alchemiae.
Fue un entusiasta proponente y practicante del método experimental para adquirir conocimiento sobre el mundo. Planeó publicar una enciclopedia completa, pero solo aparecieron fragmentos.
La frase más famosa de Roger Bacon fue «la matemática es la puerta y la llave de toda ciencia».
Reconocimientos.
- El cráter lunar Baco, transliterado así por el selenógrafo alemán Johann Heinrich von Mädle, lleva este nombre en su honor.
- El asteroide (69.312) Roger bacon también conmemora su nombre.
En la cultura popular.
Es mencionado con frecuencia en la novela de Humberto Eco, «El nombre de la rosa», donde Fray Guillermo de Baskerville es su más ferviente admirador.
Bibliografía: WKP.
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